Cáncer Cérvico uterino: la amenaza silenciosa que aún cobra vidas en Ecuador
marzo 30, 2026
Cada 26 de marzo se conmemora el Día mundial de la Prevención del cáncer Cérvico Uterino (CCU),
con el objetivo de concientizar sobre los factores de riesgo y síntomas de este
tipo de cáncer para contribuir a la prevención y al diagnóstico precoz de la
enfermedad. 7
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es el
cuarto tipo de cáncer más frecuente en mujeres a nivel mundial, con
aproximadamente 660.000 nuevos casos y 350.000 muertes registradas en 2022.¹ La
evidencia científica confirma que el (VPH) es la causa de prácticamente todos
los casos de CCU2.
En el mismo año, en Ecuador se registraron 1.792
nuevos casos, lo que representa el 10,5 % de todos los diagnósticos de cáncer
en la población femenina. Esto lo ubicó como el segundo tipo más frecuente
entre las mujeres, después del cáncer de seno3.
Los virus del (VPH) son un grupo de más de 200 virus
relacionados, de los cuales existen alrededor de 12 tipos de VPH de riesgo
alto: 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58 y 598. La mayoría
de las personas sexualmente activas la contraerán en algún momento de su vida. En
la mayoría de los casos, el sistema inmunitario elimina el virus en uno o dos
años².
No obstante, cuando la infección persiste y está
causada por tipos oncogénicos de alto riesgo, puede provocar lesiones
precancerosas que, si no se detectan y tratan a tiempo, evolucionan hacia cáncer¹. Según
el Instituto Nacional del Cáncer, los tipos 16 y 18 del VPH son responsables del
70% de los casos de CCU a nivel mundial, afectando de manera significativa a la
población femenina².
Por lo general, cuando la
infección por VPH persiste, la enfermedad avanza y puede tardar entre 15 y 20
años en evolucionar hacia un cáncer. Sin embargo, en personas con factores de
riesgo como un sistema inmune debilitado, la presencia de otras infecciones de
transmisión sexual, la cantidad de partos, un primer embarazo a edad temprana o
el consumo de tabaco, aumentan la posibilidad de que las lesiones evolucionen más rápidamente
hacia un CCU, pudiendo hacerlo en un período de entre 5 y 10 años1.
Medidas de protección:
vacunación y detección temprana
La OMS destaca que el CCU
puede prevenirse en gran medida mediante la implementación de estas tres
estrategias4:
·
Vacunación (prevención primaria)
·
Tamizaje (prevención secundaria): prueba VPH, papanicolaou,
VPH + citología
·
Tratamiento oportuno6
Estrategia mundial 90-70-90
En 2020, la Organización
Mundial de la Salud lanzó la Estrategia Mundial para acelerar la eliminación
del CCU como problema de salud pública5.
La iniciativa establece tres
metas para 2030:
- 90% de las niñas completamente vacunadas
contra el VPH antes de los 15 años.
- 70% de las mujeres examinadas con una
prueba de alta precisión antes de los 35 años y nuevamente antes de los 45
años.
- 90% de las mujeres diagnosticadas con
lesiones precancerosas o cáncer que reciban tratamiento adecuado5.
El CCU es una enfermedad prevenible; por
ello, fortalecer la educación, ampliar el acceso equitativo a la vacunación y
garantizar diagnósticos tempranos no solo contribuye a reducir la mortalidad,
sino que constituye un compromiso tangible con la vida, la salud y el futuro de
miles de mujeres.

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